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La Casa de Acogida Santa Rosa de la Esperanza, es uno de los programas de prevención de Paternitas. Es un proyecto REM-PER (residencia para mayores y proyecto especializado dentro de la residencia), con una licitación de 28 plazas mixto. Hoy cuenta con 32 niños teniendo un sobrecupo de 4 NNA (menores), ingresa todo niño y niña y/o adolescente (hasta 17 años 11 meses 29 día), que sean derivados por los Juzgados de Familia de la Región Metropolitana. Es un proyecto colaborador del Sename, desde el año 1998 a la fecha.

Las causas de ingreso corresponden a niños gravemente vulnerados en sus derechos, generalmente sufren maltrato en lo físico y psicológico, abusos y/o agresiones sexuales, negligencias y carencias parentales. La Casa de Acogida es mixta a modo de conservar una estructura primaria de familia, donde existen y se fortifiquen los lazos afectivos para una mejor socialización, respecto a la parte cognitiva son niños de un coeficiente intelectual de lento a normal.

Las intervenciones en la Casa de Acogida son personalizadas y su tratamiento mira al “hombre” en un conjunto bio-sicosocial – donde lo cultural es de vital importancia para un tratamiento integral, esto dado que su familia, tanto directa como extensa, en un 90% se encuentra marginada de la socialización formal.

Para Fundación Paternitas es de vital importancia la intervención con la familia (directa o extensa), es por esto que los niños o niñas que tengan a sus madres y/o padres privados de libertas se mantienen el contacto con ellos, a través de visitas a los centros penitenciarios correspondientes, acompañados de los profesionales de nuestra institución, lo cual ha llevado, en especial a las madres a presentar una importante mejoría en lo conductual todo ello generado de los afectos de sus hijos, en estos encuentros.

Desde el año 2000, se incorporó por primera vez la neuropsiquiatría como aporte al diagnóstico y al tratamiento integral de estos menores, dado que la mirada que se tiene de la ciencias que componen al ser humano es fundamental la salud mental que se traduce en la neuropsiquiatría, con valioso aportes a la comprensión de comportamientos y/o conducta disruptivas que sin haber tenido una examen especializado como el electroencefalograma y mapeo cerebral, no habría sido posible el control de estas conductas.

Gracias a la eficiente metodología de trabajo de la Casa de Acogida, el 90 % de niñas y niños ya egresados están insertados adecuadamente en la sociedad. El éxito se debe a que podemos detectar a temprana edad las alternaciones neuropsiquiátricas, lo que incide en su aprendizaje escolar, en las relaciones sociales, en el manejo del control de impulsos, entre otros.

A contar del año 2012 cualquier proyecto que sea licitado a Sename para trabajos de prevención, rehabilitación u otros, debe contemplar horas profesionales de neurología infantil o de psiquiatras infanto-juveniles, siendo lo ideal un Neuropsiquiatra, o sea lo relevante del aporte de Fundación Paternitas es que se logra integrar esta ciencia en el diagnóstico y tratamiento de los usuarios y convirtiéndose en política país.