
Una vez a la semana un grupo de estudiantes de la Universidad Católica, a través del proyecto Calcuta UC, visitan a los jóvenes infractores de ley, hombres y mujeres de 14 a 16 años, en el Cod Cereco Arrayán (de hombres) y Cod Cereco Santiago (de mujeres), Centro de orientación y diagnóstico y Centro de rehabilitación conductual.
Tomás Zamora, estudiante de medicina y jefe del voluntariado en el Arrayán, explica que el objetivo es mostrar a los infractores otro estilo de vida juvenil, más encaminado hacia el modelo cristiano. Para ello, realizan talleres para prevenir el consumo de drogas, de autoconocimiento y manualidades. “La idea es que a través de estos talleres nos vamos ganando la confianza de los jóvenes y éstos así se dan cuenta que pueden vivir de otra forma más sana, alejada de los vicios. De esta manera, ellos asumen que pueden tener otra oportunidad en la vida si es que se encaminan por el bien”.
Diego Valiente, voluntario y estudiante de medicina, señala que el voluntariado nació para devolver la mano a las oportunidades que les ha dado la vida. “ Nosotros quisimos romper prejuicios y mostrar que se pueden entablar lazos con jóvenes que vienen de otra realidad totalmente distinta a lo que ellos han vivido”.
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