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El tema de
la inseguridad ciudadana dejó de ser un problema público,
porque se ha instalado dentro de la familia. El miedo al asalto
con violencia es cada día mayor y muchos se preguntan
¿Es posible combatir la delincuencia?
A través del trabajo realizado en Fundación
Paternitas, hemos llegado a las siguientes conclusiones:
- Que le falta de oportunidades
es la primera causa de la delincuencia
- Que es indispensable un acompañamiento en el tiempo
a los beneficiarios.
- Que sin inserción educacional y laboral en los adultos,
no se rompe el círculo de la delincuencia.
- Que estamos frente a un problema de Estado donde tenemos
que unirnos gobierno, empresa privada y particulares.
OCTUBRE 2009.- La marginación
estructural de este grupo de personas, está relacionada,
en la mayoría de los casos, con dos o tres generaciones
de pobreza material y espiritual y marginalidad.
El actuar de cada persona en la vida es directamente proporcional
al medio donde vive, a la familia, al colegio, a las amistades,
a los modelos que se tienen.
Las conductas pasan a ser normales, esa violencia, ese odio
tan grande es habitual y lo hacen generalmente para soportar
esa vida insoportable que les ha tocado y se traduce en violencia
en el sexo, droga y alcohol y se escudan en esa falta de identidad,
en ese “no ser nadie en la vida”, pero al mismo
tiempo, nos están diciendo que no quieren morir, que
quieren vivir.
Nuestra respuesta, por lo tanto, es que hay que hacer algo
para que cambien y lo tenemos que hacer, pero lo primero es
cambiar nosotros la mirada que tenemos hacia ellos.
Al abordar el tema de la delincuencia podemos constatar que
la preocupación primera de la ciudadanía se
centra en la reclusión de quienes cometen delitos y
en pedir que la rehabilitación y la readaptación
social se hagan dentro de los recintos penales.
El actual sistema de privación de libertad, o la derivación
a establecimientos que carecen de regimenes adecuados, han
dejado en evidencia no sólo la escasa capacidad rehabilitadora
sino que, las conductas desadaptativas se potencian, si el
medio no ofrece para su educación y reinserción
social, líneas claras de formación.
En unos meses más una de ustedes va a ser la primera
dama de la nación, y queríamos tenerlas aquí
para presentarles la metodología de trabajo de la Fundación
e invitarlas para que juntas iniciemos una apasionada defensa
de la dignidad humana.
Porque luchar por la dignidad humana es un compromiso con
la paz, luchar por la dignidad humana es un compromiso con
la justicia en nuestro país.
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M. Consuelo Correa de Eguiguren
Gerente General de Fundación Paternitas
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