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Con una intervención
oportuna, a una temprana edad; personalizada y pertinente,
sin separarlos de sus hermanos y trabajando con su familia
extendida para preparar el entorno cercano para su regreso
al hogar de origen en nuevas condiciones, distintas a las
anteriores.
SANTIAGO, OCTUBRE 2009.- Se trata de la Casa
de Acogida Santa Rosa de la Esperanza de Fundación
Paternitas, donde se atiende – bajo un modelo de intervención
caracterizado por la calidad de servicio y personalización
del trato – a niños y niñas procedentes
de familias en las cuales uno o varios de sus miembros significativos
están en conflicto con la ley.
Del total de niños atendidos, el 90%
logró salir del círculo delictual, insertándose
en la sociedad desde un entorno familiar optimizado y lejos
de la posibilidad de delinquir.
“Y es que desde sus inicios, Fundación
Paternitas ha trabajado seriamente – tal como lo ha
reconocido la opinión pública, autoridades y
diversas instituciones especializadas en el mundo de la vulnerabilidad
social - para romper el proceso de reproducción de
la delincuencia. Uno de cuyos principales mecanismos es, a
nuestro juicio, la transmisión intergerenacional de
orientaciones que desde la edad temprana llevan o conducen
al delito”, dice el Padre Nicolás Vial, Presidente
de Fundación Paternitas.
Entre noviembre de 2000 y mayo de 2008 la
Casa de Acogida Santa Rosa de la Esperanza, ha atendido a
240 niños, 180 madres y 1200 familias. El 87, 3 % de
los niños atendidos, mostró, al momento de ingresar
al programa, alteraciones neurosiquiátricas (D.O.C
– inmadurez bioeléctrica y epilepsias ausenciales).
En términos de variables psicosociales
y socioculturales, presentaron distintos tipos de vulnerabilidad
o riesgo (no necesariamente pobreza material extrema), siendo
la presencia del consumo y/o tráfico de drogas en su
entorno y la delincuencia común, algunos de los más
recurrentes.
Los resultados: Vale la pena prevenir
Este activo programa tiene logros claros,
basados en los atributos de calidad de la intervención
que realiza en niños y niñas:
Se trata de una intervención oportuna,
a una temprana edad; personalizada y pertinente, “pues
si bien sus beneficiarios están ahí por motivos
de fuerza mayor, no se separan de sus hermanos y se trabaja
con la familia extendida, preparando el entorno cercano para
su regreso al hogar de origen en nuevas condiciones, distintas
a las anteriores”, explica Mauricio Rodríguez,
Director de Alcalá Consultores.
Los niños permanecen escolarizados.
Se incentiva la práctica de disciplinas que repercuten
su formación integral. Al momento del ingreso a la
Casa, reciben a un chequeo exhaustivo que va desde lo emocional
a lo neurosiquiátrico.
Así es como sólo 10 niños
del total de atendidos en estos años, presentan una
trayectoria con desenlaces no previstos: sólo 4 hombres
y dos mujeres son infractores de ley. 2 hombres procedentes
de familias disfuncionales se encuentran internos en otros
hogares y otros 2 hombres se han “desescolarizado”
(dejaron el sistema educacional y trabajan).
Anualmente, el programa es sometido a la
evaluación de las entidades que lo apoyan. “Una
de éstas mostró en Junio de 2009, que en cuanto
al cumplimiento de objetivos, este programa obtiene –
en una escala numérica de 1 a 10, un puntaje de 9,4,
pues cumple con los diversos objetivos de la programación
acordada. En cuanto a los resultados esperados, obtiene un
100% de logro, destacando la calidez del trato y el esfuerzo
de capacitación continua al personal, tanto en dimensiones
técnicas como de servicio a los usuarios”, señala
Rodríguez.
Se destaca, además, la calidad de
la atención con 9.7 puntos. “Mientras que los
criterios para decidir los egresos de los beneficiarios muestran
un desempeño brillante, pues hay planes de trabajo
con todas las familias de los niños en proceso de egreso,
preparando las condiciones para su retorno a un medio familiar
optimizado”, enfatiza el Director de Alcalá.
“De acuerdo a
este análisis, la Casa de Acogida de Fundación
Paternitas, tiene un desempeño muy bueno en todas las
dimensiones analizadas. De tal manera que su puntaje final
ponderado es de 9.7 puntos, en una escala de 1 a 10, donde
1 es el peor desempeño y 10 el mejor. Mediante su intervención,
el Programa crea condiciones para que los niños se
desarrollen de mejor forma”, concluye el experto.
CONTACTO DE PRENSA
M. DOLORES DIAZ L.
JEFA DE COMUNICACIONES Y MARKETING
FUNDACIÓN PATERNITAS
09 519 70 51
DOLORES.DIAZ@PATERNITAS.CL
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